Springfield, Tenn. (Julio, 2019).- Bill Corbin siempre supo que vendría un día en el que no se podría llamar a sí mismo un granjero de tabaco de la tercera generación. Ese día ha llegado.
El granjero de Springfield comenta que tiene contratos para sembrar tabaco sólo hasta este año, pero ahora enfocará su energía y sus campos para sembrar cáñamo.
El tabaco está en el pasado, dice. El cáñamo es el futuro.
“El tabaco ha estado en mi ADN toda mi vida. He estado en los sembradíos de tabaco desde que le llegaba a la altura de la rodilla a mi padre y mi abuelo”, dice Corbin, de 58 años, quien cuenta con licencia para cultivar cáñamo desde que se legalizó esta práctica en el 2015. “Éste es el primer año de mi vida productiva en el que no voy a sembrar tabaco. No puedo. Para ir en esta dirección, la que yo quiero tomar con esta cosecha (de cáñamo), será una labor muy intensa. Es una gran transición, pero no es una transición incómoda.”
Corbin está entre los más prominentes granjeros de Tennessee que están en la transición del tabaco al cáñamo.
Una combinación de leyes que cambian, cambios de actitud, demandas del consumidor y unas condiciones para cultivo favorables tiene a muchos diciendo que Tennessee es la hebilla del cinturón del cultivo de cáñamo – especialmente en Robertson County, donde vive Corbin, como también Sumner County.
Asimismo, afirma el granjero, tienen periodos extensos de siembra ya que cuentan con suficiente precipitación pluvial, y no se han visto en la necesidad de usar sus sistemas de irrigación.
El crecimiento de la industria estatal del cáñamo es impresionante. El número de licencias para cultivo de cáñamo se ha incrementado de 226 en el 2018, a más de 2,900 en este 2019.
The Farm Bill (las políticas de agricultura primaria y de alimentos del gobierno federal) del 2018 removió el cáñamo de la lista de sustancias controladas por la federación, y el Departamento de Agricultura de Tennessee actualizó sus leyes también.
“Los granjeros han estado investigando y cultivando cáñamo en Tennessee desde que inició el programa como piloto en el 2015”, agregó el Comisionado de Agricultura, Charlie Hatch. “La industria del cáñamo y las leyes federales cambiaron en años recientes, y estamos actualizando las reglas de nuestros programas para tener más consistencia sobre cómo se van a manejar estos cultivos”.
Una de las claves principales de las leyes de Tennessee es que permiten a los granjeros sembrar variedades de cáñamo no certificadas, un cambio de las reglas del juego que permite el cultivo de cáñamo para aceites de CBD y todos sus productos comerciales. Anteriormente, los granjeros sólo podían cultivarlo para obtener fibras y semillas.
Kentucky, Carolina del Norte y otros pocos estados han experimentado un aumento en sus industrias de cáñamo. Pero ninguno igual que el que se ha dado en Tennessee. Y es que los granjeros como Corbin han tomado sus conocimientos del tabaco y los han aplicado en el cultivo del cáñamo.
Mike Solomon, quien posee licencia para cultivo de cáñamo, llama a la industria del tabaco una “industria en decadencia”, y ha notado que los granjeros de tabaco se están preparando para una fácil transición al cultivo de cáñamo.
“Usas los mismos recursos si plantas tabaco o cáñamo. Tienes los mismos tractores, el mismo equipo para sembrar. Tienes el mismo régimen al año para ambas plantas. El germinado de las semillas es el mismo también”, agrega.
Con información de: wreg.com